• Para empezar, elimina todos los restos de comida que queden en tus platos, ya sean sólidos o líquidos. A continuación, lava con un jabón para platos,  este proceso lo puedes hacer con agua caliente y un cepillo para un mejor resultado.
  • Cuando los hayas lavado bien, los enjuagarás para eliminar cualquier restante de jabón, luego, deja en reposo en una tina con agua y cloro.
  • Es vital que durante este proceso no utilices agua caliente, ya que puedes volatilizar el cloro y resultará perjudicial para ti. Déjalos allí durante 2 minutos y, una vez transcurrido este tiempo, escurrilos, pero sin amontonarlos. Como último paso, será esencial una toallita limpia y seca para darle una última etapa de secado, y listo, tus platos quedarán limpios y libres de malos olores. 

Disfruta muchos más tips


Compartir: